Si has llegado hasta aquí...

...es probable que estés buscando información sobre una plaga o enfermedad de tus rosales. Recuerda que es responsabilidad de tod@s el uso sostenible de los tratamientos fitosanitarios: la utilización de insecticidas, fungicidas, acaricidas, etc. ha de ser puntual, proporcionada y justificada, minimizando los efectos negativos sobre los humanos y la fauna terrestre y acuática.

lunes, 28 de enero de 2013

Hibridación casera: Mary Rose x Soraya (I)

El tema de la hibridación de rosales es sumamente interesante. Recuerdo que en el año 2005 hice las primeras pruebas de germinación de semillas de rosa, empleando para ello  semillas de escaramujos de flores líbremente polinizadas. Como los resultados de esas germinaciones fue bastante bueno, la primavera siguiente programé una serie de cruces. Entre ellos el de la conocidísima rosa de David Austin Mary Rose, empleada como parte femenina, y  Soraya Trepador como polen, un híbrido de té trepador que en mi clima siempre ha dado buenos resultados. 

El sistema para polinizar una flor es sencillo: por una parte, cuando tenemos un capullo a punto de abrir le quitamos todos los pétalos y los estambres. Luego cubrimos para evitar polinizaciones accidentales. Así tenemos preparada la parte femenina del cruce. Para obtener el polen hemos de acudir a una flor que esté más abierta.  Retiramos los estambres, los reservamos. Yo suelo acumularlos sobre un trozo de papel en un lugar seco, en interior. Al día siguiente cuando pasemos el dedo nos quedará pringado de polen.  Ya  tenemos el polen. Acudimos a la flor que anteriormente habíamos cubierto. Yo suelo emplear el dedo para ubicar el polen sobre el pistilo. Si la flor está receptiva, el polen teñirá de amarillo los órganos femeninos de la rosa emasculada. Si el polen no se pega, repetimos unas cuantas veces más, para asegurarnos la polinización.

Esta operación ha de hacerse con las primeras floraciones de primavera. Así damos tiempo a los escaramujos de formarse bien. Llegado el otoño, con el fruto bien maduro, lo limpiamos y sembramos las semillas. Necesitan frío para romper la latencia. Como ya os había comentado alguna vez, para ahorrar espacio sembraba las semillas en una bolsa con turba húmeda, y a medida que iban germinando, trasplantaba delicadamente las plántulas a una bandeja de alveolos profundos, estilo forestal.

A partir de ese momento, evito tratar con fitosanitarios las plántulas: dejo que se desarrollen libremente y que vayan cayendo solas las más débiles. Hay veces que estas plántulas florecerán al primer año de la siembra, mientras que en otras ocasiones habrá que esperar alguna temporada más para ver resultados. Las primeras flores no suelen ser muy relevantes, pero si el rosal depara algo de interés desde ese primer momento lo mostrará. Si las plántulas son demasiado enfermizas lo que hago es eliminarlas sin miramientos. 

En el concreto caso de este cruce, en cuanto tuve material suficiente para injertarlo sobre patrones de la canina silvestre de mi zona lo hice. Transcurridos cuatro años, los arbustos  están empezando a madurar. Creo que puede ser un buen rosal este que os presento. Pero para dejaros con la incógnita del aspecto que tenía el rosal este verano, os mostraré una foto de la planta original en el año 2009.





"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

5 comentarios:

iolanda 28 de enero de 2013, 12:05  

No dejo de sorprenderme, por mas que lo se, por mas que me lo has explicado, por mas que lo he comprobado, no dejo de sorprenderme.
Gracias Josep, quizás, algún día, cuándo esta vida q llevo me permita me atreva a intentarlo, no pensando tanto en los resultados, como en la posibilidad de ser capaz...
Un abrazo!

Yolanda 28 de enero de 2013, 12:06  

Pep que bien me viene tu entrada!! tengo muchas ganas de hibridar algún rosal... debe ser super emocionante cuando sale adelante alguno con buen resultado.
Los injertas por algo en concreto?
Aisss que intriga!!

Maruxa 28 de enero de 2013, 13:05  

Muchos éxitos Pep y muchas felicidades.

Josep 28 de enero de 2013, 15:30  

Hola, animo a todo el mundo a que lo intente, es una experiencia muy bonita y k tb sirve para desarrollar el espıritu crıtico.

Yolanda, injerté por dos motivos:
1) falta de suelo profundo. Traplanté caninas silvestres encima de un suelo de roca y están la mar de felices. No era un lugar donde pudiera abrir un agujero.
2) para darle vigor más rápido a la nueva variedad. La planta madre, a pesar de los años, es muchisimo mas fina y menos fuerte.
Prefiero los rosales en sus propias raıces, pero como sin tierra es imposible plantarlos, recurro a estos patrones hiperresistentes. Ası desarrollo también plantas del nuevo cruce más deprisa.
Gracias

Alba 31 de enero de 2013, 18:52  

Es realmente interesante este experimento, la verdad es que es encomiable la paciencia y cuidado de los hibridadores. Yo lo intenté una vez sin resultado.
Sigo con interés tu creación, siempre dejas incógnitas, la verdad es que esta variedad es muy bonita, imagino que alguna otra que tenías en desarrollo irá igual de bien.

Saludos

Inspiración jardinera

"No hay dos jardines iguales. No hay dos días iguales en el mismo jardín."

Hugh Johnson

Ojo científico

Inspiración jardinera

"Debido a que el aroma de las flores es mucho más suave en el aire (donde va y viene, como la cadencia de la música), que en la mano, nada resulta más placentero que conocer cuáles son las plantas que mejor perfuman el aire. Las rosas, damascenas y rojas, son las que emiten aroma de manera más rápida...."

De Jardines, escrito por Francis Bacon en 1625.

---Muchas gracias por visitarnos, y disfrutar con nosotros de Días de rosas  © 2008-2015

Volver hacia ARRIBA