lunes, 9 de febrero de 2015

Método de poda para rosales ingleses de David Austin guiados como trepadores.

El vídeo de hoy es francamente interesante, siendo complementario del general de poda de trepadores, que podéis repasar aquí .
Muestra los mismos conceptos, pero lo hace sobre un material que nos solemos encontrar mucho en los jardines actuales de climas suaves: rosales ingleses guiados como pequeños trepadores.  También se podría aplicar a los rosales borbonianos y algunos de los híbridos perpetuos.




El experto de hoy se llama David Wilson y se explica muy bien.

0:30 >>> Necesitamos tijeras de podar, guantes, cordel para atar. Va a enseñarnos una técnica clásica y efectiva, no es nada novedoso, pero le sorprende lo desconocida que es para el público general. Conseguiremos mayor número de flores y que estén a una altura donde las podamos disfrutar.

1:02 >>> Podaremos el rosal 'Gertrude Jekyll', es importante observar esta imagen del año precedente, donde se ve con claridad la rama principal y las secundarias, que son las portadoras de flores. Este tipo de rosal alcanza menos altura que otros trepadores, y son, por tanto, adecuados a la escala de tamaño de los jardines actuales.

1:41 >>> Muestra cómo ha guiado las ramas el año precedente, al guiarlas en horizontal, se elimina la dominancia apical y surgen los brotes laterales. Se evita que las ramas crezcan demasiado altas, y brota abundante floración, a una altura cómoda.

2:47 >>> Es la parte más importante del vídeo. Nos muestra con total claridad los dos tipos de ramas que vamos a encontrar en el rosal a la hora de podarlo: las que han florecido el año precedente son las que están atadas y con ramas secundarias. El segundo tipo, las ramas nuevas y fuertes que han surgido desde la base, y  son las que nos interesan, las que van a florecer la primavera siguiente.

3:18 >>>  Se cortan todas las ramas que han florecido el año anterior. Guiamos las ramas nuevas de forma armoniosa, donde consideremos que van a quedar mejor. Para ello, las desatamos, y volvemos a atar todo lo horizontalmente que se pueda, sin quebrarlas.

5:00 >>> Resume lo que ha hecho y explica que esta técnica funciona en una espaldera, en una verja, en una valla, etc..


Como siempre, os recomiendo ver los vídeos varias veces para asimilar bien la información: la poda se resume en media docena de conceptos. No es difícil ;).



"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

lunes, 2 de febrero de 2015

Pâquerette, un hito histórico.

La pequeña 'Pâquerette' (Guillot fils, 1872), con las típicas panículas de la familia polyantha.

 Para entender la importancia histórica de 'Pâquerette' (margarita), hay que retrotraerse a una época en la que no existían los pequeños rosales de bordura, con floración abundante y repetitiva. 'Pâquerette' fue el primer híbrido de esas características dentro del grupo de los polyantha (del griego, muchas flores), y, a su vez, los polyantha fueron origen de las actuales floribunda.



En el s. XIX, los obtentores se vieron con el mejor material entre manos: los antiguos rosales europeos y los rosales llegados de Oriente. Esto, unido al instinto y a aplicaciones prácticas de una Ciencia aún en pañales, hicieron que se produjera una ingente cantidad de nuevas variedades. La creatividad se disparó, surgieron nuevos tipos y subtipos... y Francia fue el centro del mundo rosero.


Guillot fils, maestro viverista de Lyon, nos relata en septiembre de 1878 la historia de su pequeña Pâquerette:

En el mes de febrero de 1869, sembré una cantidad bastante grande de semillas que había recogido del rosal Polyantha, variedad multiflora originaria de Japón, muy sarmentosa y no remontante con la flor muy pequeña, simple, que recuerda a la de las zarzamoras o las fresas de las cuatro estaciones, y que florece en panículas.
El rosal Polyantha parece ser un cruce entre R. chinensis y R. multiflora. Sigamos:

De todas estas semillas, conseguí una cantidad considerable de variedades similares-por su madera y follaje-a las multifloras y las Noisette. Muchas de ellas con flores de tamaño medio, sencillas, semidobles y llenas, con los pétalos bastante grandes, como nuestras rosas de colección, con variaciones de color: amarillo, blanco, rosa vivo-no había ninguna que se pareciera a la planta madre. 
Entre un gran número de semillas que no florecieron hasta el segundo o tercer año, había una cuya flor tenía dos filas de pétalos de un hermoso blanco puro, de dos a tres centímetros de tamaño, no remontante como las otras, pero que produjo unas semillas excelentes que planté en el mes de febrero de 1872. Es de ahí de donde surgió mi pequeña y bonita rosa Pâquerette, que introduje en el comercio en el mes de noviembre de 1875. Entre esas semillas, obtuve incluso más variedades igualmente enanas y muy remontantes, con la flor doble blanco-amarillenta, más pequeñas que Pâquerette  que habían conservado la forma y el carácter del rosal sarmentoso Polyantha. Y alguna que otra pequeña igualmente muy remontante, del mismo tipo que Pâquerette, pero con las flores rosa suave, llenas, pequeñas; las voy a multiplicar en suficiente cantidad para introducirlas en el comercio en noviembre de 1880.


Guillot fils siempre tuvo una relación amor-odio con los certámenes de rosas donde introducía sus variedades y las daba a conocer al gran público. Se llevó más de un disgusto, y con 'Pâquerette' no hubo excepción:

En 1873, en la Exposición Universal de Lyon, expuse mi pequeña rosa Pâquerette, que fue descalificada por el jurado, pero resultó muy estimada por el público y muy admirada en la Exposición Universal de París de la primavera de ese año. 



Y finaliza con una breve descripción del uso en el jardín de Pâquerette:

El pequeño rosal Pâquerette, se puede incluir en el grupo de los rosales Lawrance para borduras, resulta encantador cultivado en maceta, tiene una vegetación media y una altura de 30 a 40 centímetros.


Visto desde 2015, Pâquerette sigue resultando igual de encantador, de un blanco inmaculado.

viernes, 23 de enero de 2015

El jardín sostenible (I): concepto y jardín sostenible con rosas.

'Chapeau de Napoleon' (descubierta por Kirsch en 1827, en Suiza), de la familia de las centifolia, rústica y fácil de cultivar donde las haya.

No es reciente como preocupación de expertos, pero sí es relativamente reciente en el mundillo aficionado. Me refiero al enfoque holístico del jardín, o jardín sostenible.

El jardín es, en su propio concepto, fruto de la intervención de la mano del hombre sobre la Naturaleza. En palabras de mi gurú sevillano Xavier de Winthuyssen:
"Las obras de jardinería representan un refinamiento de cultura, y por su naturaleza delicada, necesitadas de atención continua, decaen o desaparecen cuando deja de existir el espíritu que les dio vida." 
"'N'a avez vous vue-dice Rodin-comme un jardin sans jardinier est joli de lui même?' . Pero este resultado poético no puede subsistir indefinidamente, a menos que el artista lo encauce, escondiendo su acción, dejando obrar a la Naturaleza hasta el punto debido, pues un jardín completamente abandonado por fuerza desaparece, convertido en selva impracticable o erial."


La impactante 'Cherry Parfait' (Meilland, 2001), una floribunda de gran resistencia y belleza.

 Admitida, pues, la necesidad de la intervención humana como esencia misma del jardín, cabe cuestionarse el tipo de relación a establecer entre jardinero y  Naturaleza. Es ahí donde se abre un abanico de posibilidades que tienen más que ver con la filosofía y manera personal de enteder las cosas, que con la Ciencia misma o la estética. El enfoque sostenible es uno de tantos, y nace como punto intermedio entre lo orgánico y el abuso indiscriminado de lo 'químico'. Tiene dos pilares básicos:

  • El conocimiento del entorno y uso sensato de los recursos, en especial, el agua. El jardinero ha de conjugar sus acciones y laboreo con las que corresponden a su clima, suelo, época del año, etc.. El estudio y mejora del suelo es fundamental.
  • El minimizar el uso de fitosanitarios y otros productos químicos, como son los abonos de síntesis. 
'Rush' (Lens, 1981), incombustible ante cualquier inclemencia, está situada en el lugar más problemático de la huerta, el único hueco por donde se puede colar la travesía (viento salino del Oeste).

¿Es posible tener un jardín sostenible con rosas?. Rotundamente, sí. Conozco jardines orgánicos con rosas, algo bastante más complejo de conseguir, así que la sostenibilidad es posible. 
La fama de 'difíciles' de las rosas es reciente, y corre paralela con la búsqueda de factores genéticos que se asocian a la baja resistencia a enfermedades. Es decir, hibridar una rosa roja con buena forma y aroma es relativamente fácil si no tenemos en cuenta la resistencia a los hongos.  Sucede con las rosas de corte: invernaderos donde hay bombeo constante de fitosanitarios para mantener a raya a los hongos. Cae de cajón que un jardín de rosas sostenible ha de basarse en una correcta selección de las variedades.
Lo de 'correcta selección' es más fácil de escribir que de conseguir. Para lograrlo, hay que tejer redes de aficionados que propongan listas de cultivares por zonas climáticas, a través de las asociaciones locales. Si esto no existe, sólo nos sirve experimentar con el sistema de prueba y error. Este último es el caso de España. 
Una vez escogidas las variedades, hay que centrarse en las condiciones correctas de cultivo. En esta entrada de 2013, hay un buen resumen sobre cómo cultivar correctamente un rosal: Sobre oídio y condiciones de cultivo de los rosales

'The Alnwick Rose' (Austin, 2001), una de las escasas rosas inglesas con auténtica resistencia a los hongos. 

Mi opinión personal. En la huerta marítima he fumigado los rosales dos veces en 2013 y una vez en 2014. Y soy fan absoluta del compost (gracias a Llosona, del blog Paisaje vegetal, quien tan generosamente responde siempre a mis dudas).
 Está claro que mi opción es la sostenibilidad. Pero, no fumigar a tutiplén, no significa 'abandonar', tal y como explica mi gurú Winthuyssen. Reconozco que el clima me ayuda: es una huerta con 365 sobre 365 días de movimiento en el jardín. Hay tres grandes 'explosiones', la primaveral con magnolias, iris y rosales, la veraniega con las hydrangeas y el huerto en plena ebullición,.... y la otoñal, con camelias, que son un espectáculo tan o más intenso que las rosas. Las camelias son el auténtico privilegio de la huerta galaica, centenares de flores en los días más desapacibles, desde agosto (inicia C. sinensis) hasta junio siguiente (las C. japonica más tardías). Esto hace que me resulte muy fácil diversificar y no estar obsesionada con un hongo más o menos en los rosales. Mi mayor esfuerzo lo he dirigido a la selección de cultivares-aún estoy en ello-y a que el laboreo y la higiene sean los correctos.

"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

miércoles, 7 de enero de 2015

Jardinería y discapacidad: las rosas no conocen límites. Recordando a Helen Keller.

Ésta es Helen Keller (1880-1968), una gran rosera. Se quedó ciega y sorda a los 19 meses de edad. Podéis leer su historia de superación aquí . La fotografía es de los fondos de la Librería del Congreso de los Estados Unidos.

En el otoño de 2010 tuve un problema de salud. No fue un problema grave desde el punto de vista médico, pero sí me limitó la capacidad física durante varios meses. Esa época me hizo valorar la salud, que hay que ocupar una parte de nuestro tiempo en cuidarse y que hay que tratar de estar en buena forma física. Y, también, lo importante que es aprovechar nuestras capacidades y dar un giro positivo a cualquier circunstancia que vivamos: forzada al reposo, aprendí a hacer ganchillo, algo que siempre me había gustado..... fue todo un reto y ése fue el momento. Estaba retomando mi afición por la música, mirando partituras, recordando conceptos aprendidos años atrás, cuando ya pude iniciar mi actividad normal....esas partituras volverán a tener su momento.

La jardinería implica un esfuerzo físico, que puede ser desde bajo (por ej, cuidar unas macetas) hasta todo lo fuerte que podamos imaginar (por ej, poda de árboles en altura). Sobre los efectos terapéuticos del trabajo con plantas, hay mucha información elaborada por psiquiatras, psicólogos y pedagogos expertos: cuando tenemos discapacidad física, psíquica, en la ancianidad, en la infancia, en momentos de mucho estrés.....

Helen Keller en su jardín, Arcan Ridge (Connecticut-USA). Distinguía las variedades de rosas por su aroma. La fotografía es de The Center for Creative Photography.

Pero, ¿qué sucede en concreto con la afición a las rosas?...requieren un laboreo, un 'mantenimiento', por así decirlo,...tienen fama de complicadas... ¿hemos de renunciar a su cultivo cuando no estemos en plena forma?....En absoluto, según mi experiencia, todo es cuestión de planificarse:
  1. "Conócete a ti mismo", ¿realmente 'necesito' tener muchos rosales, o disfruto igualmente paseando por una rosaleda pública?...No es necesario tener un gran número de rosas: una docena de arbustos ocupan poco espacio, y es un número más que suficiente para disfrutar la afición y matar el gusanillo. Una pequeña colección de rosales miniatura la podemos cuidar en una bandeja elevada, trabajando desde una silla de ruedas.
  2. "No te compliques la vida", hay miles de variedades, algunas similares en apariencia, pero dispares en necesidad de cuidados. Escoge rosales rústicos y que requieran menos poda, como los arbustivos y los paisajísticos. Si quieres algún trepador, que sea de tamaño contenido. Si en un momento dado, no puedes cuidarlos, no pasará nada: se cuidarán solos.
  3. "Elige métodos de cultivo sostenibles", es decir, gestiona tu pequeña zona de cultivo con el mínimo de intervención química. 
  4. "No malgastes energía", ¿pulgones?, ¿hongos?...aprende a identificar lo que de verdad es grave y necesita intervención. Si tu jardín es sostenible, la mayoría de problemas se van a solucionar dejando evolucionar el ciclo natural: pulgones-depredadores, hongos-muerte de esporas por baja temperatura invernal, etc..
  5. "Pide ayuda a los profesionales". En la agrotienda, te aconsejarán los productos menos agresivos, las herramientas más ligeras y adaptadas. Un buen jardinero te puede echar una mano en momentos puntuales de plantación o poda. 

Por último, una cita de Helen Keller:
"Soy sólo una persona, pero, aún así, soy yo. No puedo hacerlo todo, pero, aún así, puedo hacer algo; y porque no pueda hacerlo todo, no voy a renunciar a lo que sí puedo hacer".

"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Replantar rosales en lugares donde ya los ha habido.

Es una cuestión controvertida, la del replantar rosales en el lugar donde con anterioridad ya habido otros plantados. Es muy numerosa la literatura que existe a este respecto y puede ser conveniente sopesar los pros y los contras de querer replantar un rosal donde ya hemos tenido plantado uno. No soy PROFESIONAL ( ni pretendo dar lecciones), tampoco puedo dar explicaciones sobre qué sucede exactamente con la calidad del suelo en el cual ya se han plantado rosales. Lo que sí he podido contrastar es que si volvemos a plantar un rosal allí donde ya ha habido uno, los resultados pueden ser mediocres o, directamente, malos.

 Veamos diferentes opiniones en esta materia.

 Harkness sugiere tres opciones para evitar que el suelo "enferme":

 La PRIMERA consiste en que, tras arrancar el rosal anterior, hagamos un agujero, de alrededor de 30 centímetros, eliminando toda esa tierra, que puede ser utilizada en otros menesteres. Se puede rellenar el hueco con tierra de otro lugar del jardín. Harkness aconseja que trabajemos un poco la base del agujero, es decir, la tierra que queda después de haber sacado esa capa que hemos desechado, antes de volver a replantar el rosal. Esta es la opción que he solido utilizar, y que da buenos resultados.
 La SEGUNDA opción que ofrece Harkness es la de plantar rosales en un tiesto y plantar el tiesto en el suelo donde hayamos tenido anteriormente los rosales. Nunca la he probado.
  La TERCERA sugerencia consiste, en suelos que no hayan mostrado signos de "fatiga" o donde no haya habido rosales en los dos anteriores años, en abonar y trabajar bien el suelo. Es una opción que no he probado.

 Peter Beales, en Classic Roses, insiste en que los rosales emiten secreciones de sus raícez que impiden que nuevas plantaciones puedan ser efectuadas en el mismo suelo. Aconseja,si queremos evitar cambiar el suelo, que lo dejemos reposar por lo menos dos años, dando al lugar en el cual tuvieramos plantados los rosales otros usos en el conjunto del jardín.

 La RHS también habla de dicho problema en la web. Sugiere para solucionarlo, además de lo arriba comentado, el uso de hongos beneficiosos para el suelo o incluso el empleo de patrones de rosa ( se menciona la R. laxa), que al parecer tiene alta toleracia. AQUÍ más información.

 Mi opción, este año, en que tengo bastantes rosales que reponer, ha sido, tanto si en los últimos años ha habido o no rosales plantados, la de sustituir la totalidad de la tierra de cada hoyo que he hecho. He trabajado la base con algo de compost y he hecho un intercambio de tierras, usando la del huerto. Para curarme en salud, he regado el nuevo suelo, tras el trasplante de los rosales ( los que he trasplantado hasta el momento han sido en contenedor y en sus propias raíces), con tricodermas, y ahora queda cruzar los dedos y esperar que los rosales prosperen bien. Probablemente existan más soluciones a este problema, soluciones químicas o incluso relacionadas con la horticultura ( efectuar alguna plantación de abono verde y beneficioso para el suelo). Ya os iré comentando qué tales resultados da todo este trabajo!  Una muestra de este trabajo

  "Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

viernes, 24 de octubre de 2014

Cómo podar rosales rambler

Es una técnica muy fácil, son rosales vigorosos, por algo se les llama ramblers (reptantes). Podemos podar mal un rambler, y no sucederá gran cosa, quizás perdamos algo de floración, pero, será difícil que lo aniquilemos. El único reto que plantean estos 'rosales-melena' es el tamaño que llegan a alcanzar, por lo que manejarlos se hace trabajoso.


Bobbie James (Sunningdale Nursery, 1961) un rambler de gran tamaño: puede llegar a cubrir el tejado de una casa o un árbol de 20 metros. Christopher Lloyd tenía uno en Great Dixter, su jardín, y comentaba que podarlo era 'una tortura'.

 No obstante, hay algunos cultivares en el mercado que alcanzan tamaños mucho más manejables, conocidos como ramblers de pequeño tamaño.

La mejor época para la poda de los ramblers es finales del verano, si son de floración única. Si repiten floración en otoño, en climas suaves se podan antes de invierno. En climas con bajas temperaturas mínimas (zona USDA 7 y menos), es mejor esperar a que pase el riesgo de heladas.

Seguiremos las indicaciones de este vídeo, compartido en Youtube por el usuario galés Glyn Roberts (gracias ;) ). Es un rosal más bien pequeño, por lo que resulta instructivo y visual:



  1. Desatar las ramas de su soporte.
  2. Con paciencia, atamos las nuevas ramas hacia el frente. Estas ramas son las que más van a cargarse de flores la próxima primavera. Han brotado desde la base este año tras la floración, y, por mucho que las quieras atar en el momento en que las vas viendo, siempre quedan 'desordenadas' con respecto al resto.
  3. Cortar desde la base algunas de las ramas que ya han florecido. Serán sustituídas por las ramas nuevas de este año. Y, por supuesto, cortar también toda la madera muerta o débil que encontremos. 
  4. Cortar todos los brotes laterales dejando dos yemas.
  5. Volver a atar los tallos a los soportes.
  6. Doblar los tallos estimula la producción de flores a lo largo de la rama. Esto es gracias a la mejor circulación del ácido Indol Acético, una auxina, algo que ya hemos comentado con anterioridad en relación a los trepadores.
Feliz poda!!!!.


Créditos: La foto de Bobbie James es de Flickr, y, por supuesto, está enlazada desde allí.

"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

lunes, 9 de junio de 2014

Primavera 2014, "donde los ángeles temen pisar".




"For fools rush in where angels fear to tread" (porque los estúpidos se aventuran donde los ángeles temen pisar) es un verso de Alexander Pope que define mi estado de ánimo cuando observo la perfección que la Naturaleza alcanza por sí sola cada nueva primavera,....me da una idea de lo pequeños que somos y de lo vanas que son nuestras pretensiones,... y nuestra eterna arrogancia....





En mi huerta marítima, hay varios hitos anuales: la floración de la primera Camellia marca el inicio del envejecer del año, la floración de la primera Magnolia, incluso anterior a los narcisos, marca la renovación...los Iris son, con diferencia, los más vanidosos con sus complejas flores...y las rosas son fuente de alegría y bienestar.




Vuelta a las citas, "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría también de la locura"...Dickens esta vez...la de 2014 es la mejor primavera, es la peor primavera, con un clima oscilante entre la subida al paraíso, y la caída al infierno. No puedo sino estar agradecida por tanto disfrute de los sentidos.





Dentro de unos días, el verano nos traerá momentos de relax, diversión, reencuentros familiares, playa, vacaciones....la huerta marítima se llenará de tomates, judías, berenjenas, pimientos, fruta... y las flores perderán su protagonismo.









"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

Inspiración jardinera

"No hay dos jardines iguales. No hay dos días iguales en el mismo jardín."

Hugh Johnson

Ojo científico

Inspiración jardinera

"Debido a que el aroma de las flores es mucho más suave en el aire (donde va y viene, como la cadencia de la música), que en la mano, nada resulta más placentero que conocer cuáles son las plantas que mejor perfuman el aire. Las rosas, damascenas y rojas, son las que emiten aroma de manera más rápida...."

De Jardines, escrito por Francis Bacon en 1625.

---Muchas gracias por visitarnos, y disfrutar con nosotros de Días de rosas  © 2008-2015

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