Algunas rosas...

Loading...

viernes, 14 de marzo de 2014

Una poda tardía y tratamiento preventivo

A todos nos puede pasar, que una temporada, por circunstancias diversas, la poda de nuestros rosales se hagan fuera del tiempo habitual... Y sin ser bueno, tampoco tiene por que ser peor.

Por un lado, el rosal nos avisa dónde está su mayor fuerza vital con esos hermosísimos brotes llenos de promesas que cada año nos emocionan.

No obstante, creo que no siempre habrá de seguir su sugerencia ¿cuándo puede ocurrir? por ejemplo, cuándo la rama excesivamente larga y plagada de brotes se encuentra en la zona mas exterior del rosal, dado que  se hará tan tupida que entorpecerá la libre circulación del aire y el sol en toda la zona proxima a ella, con el consiguiente favorecimiento a las plagas... entre otras cosas.

Habrá pues, que cortar, con pena si...


Por su puesto, toda rama enferma,  ramas cruzadas o mas finas que un lapiz (cuidado, hablo de ejemplares grandes) como siempre deben ir fuera si o si.

 Incluso antiguos cortes que no han curado apropiadamente...




Me parece muy importante en esta situación defoliar la planta, quitar todas las hojas viejas, las que no se arrancan con facilidad tirando, cortarlas a ras de la nueva yema,


fueron tremendas las sorpresas que me encontre... desde mancha negra ¡hasta roya!

 Insisto en que la limpieza debe ser completa, exaustiva y minuciosa,


 y por descontado, todo ese material retirarlo con mucho cuidado, dejando muy limpio tanto el rosal (cómo se enganchan y se esconden!!) como la tierra.



Una vez bien limpio todo voy a acolchar un poquito, primero meto los dientes y la azada para remover y dar respiro a una tierra bastante agotada, ¡que golosos son!

Con la tierra bien levantada les doy esa comida que me piden a brotes ;-),  voy añadiendo montones de humus de lombriz, y a continuación, mantillo bien curado para mezclar antes de darles un riego bastante profundo.


Y para acabar hoy, comienzo con el tratamiento de prevención de plagas, en esta ocasión lo rocío con acite mineral, también llamado aceite insecticida, es respetuoso con el medio ambiente, y la parafina que contiene se adhiere a la rama de manera que si quedan bichitos, larvas o huevos no pueden transpirar, de tal manera que mueren, como el rosal está avanzado en sus brotes, procuro tocar lo menos posible lo mas tierno.


A los quince días les aplicaré o bien azufre (a los rosales especialmente sensibles al oidio) o cobre (a los demás rosales, pero cuidado con algunos ejemplares antiguos, que a parte de no necesitarlo, les puede estropear las nuevas hojas)

En el caso del cobre no puedo ser mas específica, solo la propia experiencia nos lo va diciendo las debilidades y las fortalezas de nuestros rosales, y por lo tanto, vamos sabiendo cómo actuar, no obstante, destaco que haciendo la poda en su momento (sin a penas brotes), lógicamente el rosal no se resentiría en absoluto.

  "Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

martes, 18 de febrero de 2014

Poda tradicional: el estilo francés para híbridos de té, floribundas y miniaturas. Recomendaciones de Meilland-Richardier.

Desde hace tiempo quería comentar  este vídeo oficial de la casa Meilland-Richadier. Los rosales Meilland se cultivan en todo el mundo, y, en concreto en España, son prácticamente los únicos cuya venta está extendida a la mayoría de los grandes centros de jardinería.
He de decir que me gustan más los resultados que ofrece la poda americana al estilo de la ARS. Pero, en esta vida no hay absolutos (in medio, virtus que decía Aristóteles), y esta tarde, mientras podaba híbridos de té, este vídeo me ha venido a la cabeza. Tengo bastantes rosales de Meilland y trabajando sobre ellos,  ha resultado evidente que algunos  se ajustan mejor a este otro tipo de poda, porque no pueden ofrecer más como arbustos. En especial, algunos híbridos de té (no todos).


El vídeo es muy gráfico, pero resumo para quienes no entienden francés [entre corchetes escribo mis impresiones]. 
Este método sirve para los rosales de macizo de grandes flores y de flores en ramillete [es decir, híbridos de té, grandifloras y floribundas]. Lo primero que hace es la parte de limpieza: retirar ramas muertas, débiles, cruzadas.  A continuación, entra de lleno en la poda, corta en madera nueva que crece sobre la poda del año precedente [es muy fácil entenderlo si se observa el minuto 0:52, se ven los sucesivos puntos de corte de los años anteriores, es escalonar los cortes]. Se busca una yema orientada hacia fuera y se corta al sesgo a un centímetro de distancia de dicha yema, en sentido contrario al del crecimiento de la yema [lógico, para que no acumule humedad sobre la yema]. Incide en que se debe dejar aireado el centro del arbusto.
A continuación explica como podar un rosal miniatura, en este caso, injertado en pie alto. La poda ha de ser todavía más corta, siguiendo las mismas indicaciones. En primer lugar, poda de limpieza. En segundo lugar, elegir yemas orientadas hacia fuera [deja las ramas casi al límite del injerto]. También recomienda hacer durante la temporada otra pre-poda en el momento en el que retiramos las flores pasadas. Fin.

Esta forma tradicional de poda no puede ser más sencilla. De hecho, se tarda mucho menos tiempo que en el método de la ARS, porque podas muy abajo, digamos que la tijera se mete con alegría y sin complejos..... Como contrapartida a esta sencillez, las floraciones son mucho menos espectaculares: cuantas más ramas se poden, menos ramas para florecer. ¿Qué es mejor?...creo que no hay absolutos, hay rosales que van a demandar este tipo de podas, y hay rosales que van a languidecer hasta morir si se les aplica esta poda. Sólo queda adaptarse a cada arbusto a la hora de podar, es decir, aplicar la máxima de Peter Beales que tanto me gusta: un 90% de sentido común y un 10% de habilidad. 



"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Janet: historia de una metamorfosis no-kafkiana.



 Jajaja, vale, admito que el título es pretencioso ;), pero no he podido evitar la licencia literaria....Janet (Austin, 2003) llegó a mi huerta marítima hace años, siete en concreto. En esa etapa, estaba muy condicionada por los grandes florones de Austin, llenos de pétalos y multitonos. La planté en una de las esquinas de un arriate, pero jamás se desarrolló como arbusto...florecía, eso sí, pero no en abundancia.  Está claro que no era la orientación correcta, me di cuenta al observar qué tipo de rosal era fuera de la definición del catálogo.

Así que, sin tirar la toalla, Janet consiguió su segunda oportunidad, en una orientación protegida y apoyada en un muro. El cambio ha sido brutal.



El arbusto comenzó a crecer, muy ramificado, y pegado al muro, se notaba su tendencia trepadora. Pero, lo mejor de Janet es su capacidad para florecer continuamente. Cuando digo continuamente, es continuamente, una flor tras otra. Es un pequeño trepador cargado de flores enormes y con aroma de intensidad media, a té, muy agradable. 


Cualquiera puede darse cuenta de que esta capacidad para la floración la hereda de algún ancestro de té. Las ramas, las hojas,...todo recuerda a un rosal de té, necesita calor, pero no mucho y le molestan las ubicaciones donde se pueda resfriar. Austin describe Janet como 'parecido' a un híbrido de té. Curiosa (y comercial) definición, porque está  lejos de ser un híbrido de té en cuanto a necesidades y comportamiento. Si dijera la verdad, prácticamente nadie se animaría a comprarla.
Janet nunca dejará el catálogo de Austin--es demasiado tentadora-- pero jamás va a ser una de sus rosas archipopulares, porque no es fácil tener éxito con su cultivo.


"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

viernes, 31 de enero de 2014

Général Kléber, rosa musgosa.




Por los pelos..., Géneral Kléber (M. Robert, 1856) se ha salvado de la azada justiciera in extremis....Este maravilloso rosal estuvo a punto de colmar mi paciencia jardinera :). Arraigó muy bien, creció con una bonita forma arbustiva...pero...apenas florecía y está situado en una zona de paso privilegiada. Si a eso unimos que se trata de un rosal de floración primaveral, cabe entender que un puñado de flores al año no justificaran su estancia en mi huerta marítima.

Pero, de repente, cambió,  y en 2013 se puso a florecer como un desatado. ¿Por qué?...creo que se debe a que se trata de un tipo de rosal de vida muy larga, y tarda más en alcanzar la madurez. La experiencia me dice que muchas familias de rosales antiguos tardan  tiempo en mostrar su auténtico potencial. Estaría bien que los entendidos advirtieran sobre esta cuestión, en lugar de deshacerse sólo en alabanzas sobre las cualidades de Kléber.


Salta a la vista que se trata de un rosal musgoso. Los musgosos son una mutación de los rosales centifolia. Las glándulas proliferan y parece que hay musgo creciendo en los capullos y los tallos. Además, estas glándulas, al tocarlas, desprenden un aroma increíble, como a pino.


Esta cualidad tan especial de las musgosas, las hicieron una de las familias de rosas más deseadas del s. XIX, su momento de máximo auge. Sin embargo, no muchas sobreviven al paso del tiempo, ya que no ha sido un tipo de rosa sencilla de hibridar, i.e., los progenitores no transmitían con facilidad a la descendencia la cualidad musgosa.


La flor de Général Kléber es muy resistente, no resistente a secas. Resiste inclemencias y resiste durante días en el arbusto. Comienza siendo rosa con matices lila, hasta llegar a un casi blanco con el paso de los días. Esta longevidad sería atribuíble a algún ancestro alba, con quienes, de hecho tienen parecido las flores. G.S. Thomas afirma que le recuerdan a R. alba 'Céleste'. Es más bien grande, con diámetro aproximado de 10 cm..


Al provenir de R. centifolia, casi ni hace falta recordar que la fragancia es intensa, agradable...como comenta mi gurú Vita Sackville-West:
La gente se queja de que las rosas modernas han perdido en cuanto a aroma lo que han ganado en otros aspectos, y aunque no siempre está justificada esta acusación, sí hay una gran parte de verdad en ella. No puede decirse eso de las musk, las centifolias, las damascenas o las musgosas. Llenan el aire con el auténtico aroma a rosa.

Jean Baptiste Kléber fue un general del ejército napoleónico, asesinado en El Cairo mientras ostentaba el cargo de administrador de Egipto el 14 de junio de 1800.



"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Pasó el otoño... y llegó el invierno.


Mi amiga María, del blog Paisaje Vegetal, ha tenido la amabilidad de enviarme unas fotos de rosas escarchadas por la helada decembrina. Y, con ellas, llega la perfecta excusa contemplativa para hacer balance y divagar un rato.

2013 nos trajo una primavera anti-primaveral, con exceso de lluvias y temperaturas bajas hasta bien entrado el mes de junio. Desde luego, no será uno de mis años roseros predilectos, demasiada incertidumbre, aunque, paradójicamente, la huerta marítima estuvo más espectacular que nunca. Sí recuerdo la floración de las magnolias como estupenda. Y la de los Iris germanica. Algunos rosales se resintieron, necesitados de una mayor templanza, en especial los híbridos de té. Es un misterio, dado que los rosales de té florecieron de forma habitual, y, en teoría, necesitan más el calor que los híbridos.



 A la primavera infernal le siguió un estío a la antigua usanza: semanas sin una gota de lluvia. No puedo decir que me importara, ya que soy playista :), y la huerta pasa a ser secundaria en verano. Eso sí, las pobres hortensias--golosas consumidoras de agua--llegaron a finales de septiembre languideciendo. Pobriñas, qué mal aspecto tenían. 


Empezó el otoño. Siguiendo tendencia, no podía ser normal, sino muy caluroso y con un período de lluvias que recordaban al monzón. Octubre de 2013 quedará para los anales con sus récords de agua por metro cuadrado y demás mediciones estrafalarias. 


Le tocó a noviembre redimir 2013, y ha sido, junto con las primeras tres semanas de diciembre, el otoño más espectacular que recuerdo: una luz impresionante, rosales floreciendo, camelias perezosas. 


La benignidad de noviembre permitió llevar a cabo los trabajos roseros 'no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy': he plantado 13 nuevos rosales. He podado los ya agotados. Podría haber podado todos, pero, la verdad, era una pena, dada la cantidad de flores que incluso a día de hoy tienen. Tampoco me interesa estimular una floración demasiado temprana, mejor que se decante hacia bien entrado junio. He realizado gran parte del abonado orgánico de fondo. Hay pulgones (¿no se supone que los pulgones son un evento primaveral?).

El cielo aguamarina de este diciembre, algo fuera de lo corriente. En unos días, notaremos que las horas de luz se alargan, y tengo la impresión de que nos hemos saltado la fase de oscuridad. No hay invierno, ya casi es primavera...








"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

domingo, 17 de noviembre de 2013

La fragancia en las rosas: pequeño ensayo sobre la pedantería rosera.

Jardins de Bagatelle (Meilland,1986) de aroma refinado, mi favorita entre los aromas de rosales modernos que cultivo.

Leía hace unos días un artículo de prensa donde se comentaba un estudio sobre los beneficios de la jardinería como actividad física, similares a la práctica habitual de un deporte. Sobre el deporte, la jardinería tiene el añadido de poder ser elevada a Arte y a Ciencia, ya que esta afición es una mezcla de instinto, cualidades (el famoso greenthumb, 'pulgar verde'), inquietudes estéticas y conocimiento de la ciencia vegetal en todas sus facetas.

Penelope (Pemperton, 1924), aroma de híbrido musk por excelencia.

No hay nada perfecto: no hay rosa sin espinas, que diría un roser@. El gran defecto del aficionado al mundillo jardineril es la pedantería, es decir, "el vicio de pedante" que tan bien describe nuestro DRAE:
 pedante.
1. adj. Dicho de una persona: Engreída y que hace inoportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en realidad. U. t. c. s. 

El quid está en la última parte de la definición, "téngala o no", que más bien es no en la inmensa mayoría de casos.
The McCartney (Meilland, 1988), aroma alimonado, una de las rosas más premiadas de todos los tiempos por su fragancia.

Ninguna de mis gurús, Vita y Miss Jekyll, eran pedantes. Por el contrario, practicaban grandes dosis de humildad y trataban de dar respuestas sensatas, sin grandilocuencias. No se puede decir lo mismo de otros profesionales y aficionados. Recuerdo que en un foro de jardinería, una señora me dijo 'de rosales sabes mucho, de lo demás, no tienes ni idea'...jajaja, lo hizo por insultarme, pero me sigue haciendo la misma gracia que entonces, porque, la mera verdad es que no sé mucho de nada....

Mme Hardy (Hardy, 1832), el olor a rosa damascena.

¿De donde deviene la pedantería roseril?. Hay dos fuentes básicas, a) la exagerada adulación hacia rosales más por su condición de caros o exclusivos que por sus auténticas cualidades. Los rosales de David Austin se llevan la palma...son un grupo ciertamente irregular, pero muy poca gente se atreve a lanzarles críticas. Y, b) la fragacia: el roser@  mete la nariz y trata de describir lo que huele...eso es demasié...,además  no se priva (no nos privamos jajaja) de contarlo....

Violina (Tantau, 1990)...huele a plátano.

Centrémonos en el aroma. En nuestro descargo, la culpa de esos excesos verbales es más bien heredada: los griegos creían que Eros había esparcido néctar de los dioses sobre una rosa, proporcionándole su fragancia. Con esos antecedentes tan edulcorados... en fin....

Heritage (Austin, 1984), moderna pero con aroma 'a rosa antigua'.

Las rosas tienen capacidad genética para ofrecer centenares de aromas diferentes. Los aromas afrutados son los más fáciles de distinguir para el profano, son aromas que conocemos desde nuestra tierna infancia: a limón, a pera, a manzana, a plátano. En estos niveles, es difícil meter la pata: The McCartney huele claramente a limón, así como Violina huele claramente a plátano.

Just Joey (Cants, 1972) es estupenda para corte, aire afrutado.

Los expertos han desarrollado métodos sofisticados para recoger componentes volátiles de las rosas, y han clasificado los aromas en cinco grandes grupos con múltiples subgrupos. Muy complejo.
Más fácil y útil es hacer un planteamiento desde las familias de rosales. En cuanto a fragancia, hay dos tipos:

  • Rosales antiguos y sus híbridos. En especial, los rosales franceses del s.XIX alcanzan un grado de perfección difícil de igualar. 
  • Rosales modernos. Los híbridos de té y los floribunda han incorporado matices especiados,  hay cultivares con aroma increíble: Papa Meilland, Double Delight, Fragrant Cloud, Margaret Merril, The McCartney, Just Joey, Mr Lincoln, Frédéric Mistral...y muchos más. Aquí incluiríamos a los rosales ingleses de D. Austin: Heritage, Scepter'd Isle, Gertrude Jekyll, etc. 

La rosa de mi gurú Gertrude Jekyll (Austin, 1986), que huele a rosa de nuestras abuelas, como no podía ser menos.

No es fácil conseguir hibridar un rosal con buena fragancia, porque no se trata sólo de fragancia, son muchas características: forma de flor, color, arbusto, follaje, resistencia....Son muchos los factores a tener en cuenta y la resistencia a los ataques de hongos sigue siendo, a día de hoy, una prioridad y uno de los grandes caballos de batalla para los obtentores.

Rosa Mundi (anterior al s.XVI), con aire silvestre y todo el aroma de la gran familia gallica.

El pasado lunes llevé al despacho un ramillete con las últimas flores otoñales de Papa Meilland, llenando todo el espacio de aroma. Papa Meilland no es un rosal ideal de jardín, el arbusto es más bien poca cosa...pero, compensa con creces su cultivo. La rosa sigue despertando los sentidos.






"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Pompon Blanc Parfait: mestizaje de dos sagas familiares.





Las flores y las hojas de Pompon Blanc Parfait (Eugène Verdier, 1876) parecen fruto del trazo minucioso de un pintor flamenco del s.XVI. A mayores, este arbusto encierra interesantes detalles desde el punto de vista genético. Se trata de un híbrido entre dos familias, la europea de las rosas alba y la charlestoniana de las rosas Noisette.
Observemos la evolución de una flor: comienza siendo un capullo con los penachos típicos de la familia alba, pasando a una esfera perfecta (pompon parfait), más blanco empolvado que blanco, como las rosas alba (vid. Rosa alba incarnata). Y en ramilletes generosos, como las Noisette. 


 El pompón se despliega con pétalos ordenados en forma de roseta, con anillo alba  y un minúsculo botoncito central, cargado de aroma refinado y dulce.


El paso de los días hace que el rosa se desvanezca hasta casi blanco, y los pétalos exteriores se reflejan, un detalle Noisette. 


La forma del ramillete también es típicamente Noisette, así como la eventual floración otoñal recurrente. De las alba, ha heredado una forma de arbusto erguido y alto, bien ramificado, en su conjunto agradable, y la textura mate de las hojas. 

Eugène Verdier (París, 1827-1902) fue el hijo de otro gran hibridador, Victor Verdier. Abrió su propio negocio especializado en rosas, peonías y gladiolos, sacando al mercado más de 200 cultivares de rosas, en su mayoría híbridos perpetuos. 

Nota: !!!mucho cuidado al comprar esta rosa!!!, hay al menos otra rosa vendida bajo este nombre que no es Pompon Blanc Parfait. Se distingue con facilidad, dado que la falsa pompon carece de los capullos esféricos, son apuntados. 

"Una rosa es una rosa es una rosa". Gertrude Stein.

Troposfera.org || Portal de Calidad del Aire

Inspiración jardinera

"No hay dos jardines iguales. No hay dos días iguales en el mismo jardín."

Hugh Johnson

Ojo científico

Inspiración jardinera

"Debido a que el aroma de las flores es mucho más suave en el aire (donde va y viene, como la cadencia de la música), que en la mano, nada resulta más placentero que conocer cuáles son las plantas que mejor perfuman el aire. Las rosas, damascenas y rojas, son las que emiten aroma de manera más rápida...."

De Jardines, escrito por Francis Bacon en 1625.

---Muchas gracias por visitarnos, y disfrutar con nosotros de Días de rosas  © 2008-2012

Volver hacia ARRIBA