En plena poda: observo mis rosales.
Este año está resultando especialmente duro el tema de la poda. El factor principal ha sido la mala climatología. Digamos que todo se ha juntado: un mal verano, un otoño mediocre, y un invierno duro, sobre todo a partir de Navidades. Estoy deseando poder terminar del todo, me debe quedar como un 30%, y así poder aplicar algún tratamiento preventivo. Para eso, necesito una tregua sin agua, que parece se dará este fin de semana. El 70% ya podado, ha sido un esfuerzo, porque ha habido que encontrar ratitos en los fines de semana, sumergidos en lluvia y aire. Pero han ido quedando francamente bien (no es por nada ji ji ji). Me estoy encontrando con bastante trabajo de limpieza: ramas muertas, entrecruzadas. Y he notado que muchos de mis rosales empiezan a ser plenamente adultos, ¡hay que ver lo que han crecido en este último año!. Sólo he tenido una frustración, y he necesitado husmear en mis fotos para animarme con los híbridos de té de Meilland. Así que ahí arriba está Frédéric Mistral ...