Rosales en invierno (IX): tratamientos preventivos contra insectos, ácaros, hongos.
Definir activa no es tan fácil como pudiera parecer. Si tengo esporas de hongos, ¿está activo el problema?. Quizás no, pero considerando que por ej. en mi clima, la mancha negra es endémica, no cabe esperar que haya esporas y no se manifiesten, tarde o temprano, a lo largo de la temporada. Sucede lo mismo en otras zonas de España con respecto al oídio, la araña roja, etc.. ¿Es mejor esperar a que se manifieste el problema?. ¿O no esperar?.
Para responder a esto basta con usar el sentido común: evaluar las ventajas de hacerlo frente a las de no hacerlo, dependiendo de las circunstancias específicas de cada jardín. Si decidimos fumigar y el problema son los hongos, haremos prevención específica para hongos. Si son determinados insectos, o ácaros, incidiremos sobre ellos.
Como muchos sabéis, sigo atentamente los avisos de la Estación Fitopatolóxica de O Areeiro, que está ubicada cerca de la ciudad de Pontevedra. En cada zona geográfica hay entidades con funciones similares, y es conveniente localizar la de nuestro entorno, para seguir con atención los avisos. Así, fumigaremos lo justo y en el momento justo, que es lo mejor para el medio ambiente y para nuestras plantas.
En el caso de los rosales, los tratamientos preventivos deben hacerse tras la poda, y tras haber retirado el máximo de material enfermo de la temporada anterior. En ese momento de limpieza, conviene así mismo acolchar, y, posteriormente, fumigar.
Los productos a utilizar son dos: el aceite mineral, y el oxicloruro de cobre.
No debemos usarlos si hay helada o riesgo de helada. Es mejor no mezclarlos, y respetar unos plazos entre una fumigación y la siguiente (10 días suele ser suficiente, pero es mejor leer las especificaciones de cada producto).
Os pongo como ejemplo los productos de la casa alemana Compo, por la facilidad con que los puede encontrar cualquier interesado en un garden center. Los hay similares de muchas otras marcas.

El aceite mineral, conviene, como en este caso, que tenga a mayores un principio activo insecticida. Sirve para controlar cochinillas, pulgones, huevos y larvas de insectos, araña roja y otros ácaros. Si insectos o ácaros no suponen un problema especial, bastará con usarlo una vez. En caso de que el problema sea más severo, dos veces. Deben empaparse bien las ramas.

El oxicloruro de cobre es un fungicida biológico, que sirve para eliminar las esporas de muchos hongos: mildiu, mancha negra, roya, oídio, etc.. Deben pulverizarse las ramas y la superficie alrededor del rosal. Fumigar una o dos veces, en función del clima.

En el caso del clima mediterráneo, donde el oídio y ácaros son problemas bastante severos, convendría tener en cuenta la posibilidad de utilizar el azufre, en lugar del oxicloruro de cobre. También sirve como coadyuvante al acaricida. Es importantísimo recordar que aceite mineral y azufre son incompatibles, por lo que el plazo de seguridad entre el uso de uno y otro es alto (mínimo tres semanas). Debemos leer siempre muy bien las especificaciones de cada uno de los productos.
Debe ser cada rosalista, utilizando su experiencia y sentido común, el que elija los productos a usar, y el número de veces que los usa.
"Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas".
Proverbio turco.









































